Fabulosa crónica/epopeya espartana de la Solana por nuestro compañero/máquina nadadora Arturo:

Los miembros del quinto aliento corrían en una tierra apacible, en un campo libre, de sosiego y tranquilidad . Entrenaban, hacían sus quedadas.
Todos ellos han nacido para correr en libertad, con pasión, con fuerza, con ilusión. Descendientes todos ellos del mismísimo Hércules, el cual les da fuerzas para superar las adversidades a las que se encuentran en cada carrera.
Nos enseñaron desde pequeños a no rendirnos jamás, a no retirarnos jamás, nos enseñaron que correr en el campo de batalla es la mayor gloria que podemos alcanzar en la vida. Todo ello por el quinto aliento. Los mejores corredores que el mundo ha conocido. Hasta que un día se vieron envueltos en la amenaza de un ejercito, el cual intentaba imponer su ley. Estaba comandado por hijerjesgp, el cual dirigía a sus ordas de corredores por toda la región, logrando victoria tras victoria con brazo de hierro.

Los quinto alientanos, hemos nacido para disfrutar corriendo, para reír, compartir emociones. Pero ante una amenaza,sacamos a relucir nuestra fuerza en equipo. Es por ello, ante el inminente peligro, nos dispusimos a partir para defender nuestra tierra hacia un lugar donde se libraría una batalla épica que perdurará para los anales de la historia.

Era un paso angosto,lleno de  dificultades, terrenos escarpados, llamado «La Solana». La mañana era fría, lluviosa,un clima muy desapacible, con un viento que el mismísimo Dios Eolos, nos mandó para ponernos en más  dificultades. Pero somos QUINTO ALIENTO y nadie frena a sus corredores. Una vez llegado al sitio, nos dispusimos a preparar nuestras armas (zapatillas,  manguitos, guantes, gorras, etc..) todo ello para protegernos del infierno al que nos exponíamos.  Preparados y armados,nuestro comandante José “ leonidas» se dirigió ha nosotros diciendo:

    «Quinto aliento, preparados para correr,esta tarde cenaremos en el Castilla!!!!!
      Quinto aliento, cuál es vuestro oficio???? Correr, correr y correr!!!!!!!!!!

La carrera salió lanzada, nuestros guerreros y guerreras salieron fuertes, con energía, para empezar a bajar hacia una llanura llena de dificultades, ya que el terreno pasaba a ser de tierra, baches,ondulaciones en el piso que dificultaban el correr. El camino se iba haciendo cada vez más estrecho y las ordas de corredores complicaban la carrera. Nuestros guerreros se dispusieron a ascender por las angostas cuestas de la localidad, subían unas tras otras, no les importaba el frío,el viento,la lluvia. Las inclemencias a las que se veían expuestos. Zancada tras zancada, paso tras paso. Cada vez que se cruzaba un quinto alientano con un compañero suyo, exhalaba un grito de ánimo y de apoyo. 

      Somos un equipo!!!!! Y somos corredores, ese es nuestro oficio,    Ahhhu!!!!

Todos nuestros valientes y osados se dispusieron a afrontar la dificultad de subir una gran cuesta camino hacia iglesia. Peligro donde los haya ya que volvíamos a cambiar de terreno,esta vez lleno de adoquines. Otra treta más en nuestro camino hacia la victoria y nuestra libertad de las ordas del ejercito de Phijerjesgp!!! La victoria estaba cerca, nos quedaba una última subida. La cual se hizo con pundonor, fuerza y pasión. La meta la teníamos a tiro de piedra! Como nuestro nombre indica, necesitábamos “nuestro quinto aliento» sacar fuerzas de dentro para descender esa lánguida y peligrosa pendiente, estaba llena de peligros.
Nuestros corredores corrieron con intensidad,alegría, esfuerzo y garra!! Llegando todos a meta, superando sus marcas. Consiguiendo nuestro objetivo que era volver a reinar después de las carreras, con los post, las alegrías, y el orgullo de haber conseguido nuestra meta. Fue recompensado con el ágape posterior a la carrera. Tan sólo quedaba una misión, fue encomendada a «Pablo«. Debía transmitir este mensaje a las generaciones venideras.

  Recordadnos, recordad porqué corremos, nuestro deseo era sencillo, recordadnos. Que todo corredor que pase por allí, en las  innumerables carreras que están por llegar, nuestras voces puedan susurrar, decir a los rosas, que aquí por la ley del quinto aliento, vencimos!!!»

Esta es la epopeya de nuestro club en la carrera de la Solana.