Mar 26

LA CARRERA DE MI VIDA: RENDIRSE NUNCA ES UNA OPCIÓN (XXXIII ZURICH MARATÓN DE SEVILLA, 19-2-2017) POR DAVID SERRANO

LA CARRERA DE MI VIDA: RENDIRSE NUNCA ES UNA OPCIÓN (XXXIII ZURICH MARATÓN DE SEVILLA, 19-2-2017)

Un viaje, un suceso en tu vida se vive 3 veces: cuando lo preparas, cuando lo disfrutas y cuando lo recuerdas.

Recordar y escribir esta crónica vuelve a despertar en mi interior todo lo que pasó hasta llegar a mi primera maratón, y que quiero compartir con todos vosotros.

Hasta hace unos 4-5 años no hacía nada de deporte. Lesionado desde hace años (cruzado y menisco de la rodilla izquierda rotos) llevaba una vida sedentaria. No me encontraba bien conmigo mismo, ni física ni mentalmente.

Todo cambió una noche de verano en mi casa. En un programa de televisión contaron la historia de Ramón Arroyo (recientemente llevada al cine), en la que un hombre con esclerosis múltiple luchaba contra todo lo posible y lo imposible para terminar un Ironman. Esa historia, esa canción de fondo (Festival – Sigur Ros) despertó en mi un cambio, unas ganas de desafío. Con ayuda de muchas personas que nombraré más adelante y casi 100 kilos en la báscula empecé mi reto: acabar la carrera de fondo más importante.

Mi primer entreno no duró ni 2 km. A ese entreno siguieron muchos más. Días de ahogo, días con frío, días con lluvia, días con calor, rutina de madrugones, sacrificios…pero todos acababan con la misma sensación de alegría, de orgullo, de piel de gallina.

Hace 2 años me uní al Quinto Aliento en el Circuito de Carreras, con 26 kilos menos y una rodilla más estable, más fuerte. Me encontré un grupo humano asombroso. Muchos compañeros con miles de kms en sus zapatillas y tanta ilusión o más que un novato como yo. Recibí consejos sobre las rutinas, carreras, alimentación y sobretodo paciencia. No tenía prisa por preparar el gran reto. Sumaba carreras de 10 y 21 km que hacían potenciar mis músculos y salvar el hándicap que tenía.

Decidí con mi familia y mi gran amigo corredor César que la carrera y fecha idónea era Sevilla 2017, el maratón más llano de Europa. Comencé la preparación el 1 de Noviembre. Todos me decían que era demasiado pronto, pero quería asegurar al máximo el llegar al objetivo. Debido a que tengo mi trabajo en Zaragoza veía menos a mis compañeros y tenía que salir a entrenar solo, con mi música y mis zapatillas.

Cada entreno, cada tirada hacía que superase el temor y los nervios que clamaban que llegase ya la carrera. Salvé bastante bien las navidades y el turrón de enero, hasta que en la última tirada larga 3 semanas antes noté un pinchazo en la parte externa de la rodilla ‘’mala’’ exceso de kms en la preparación. Decidí parar, tomarme varios días de descanso, fisio…pero tenía el rum rum en la cabeza. 6 días antes de la carrera el mismo dolor, punción seca y todo el miedo posible. Pero a cabezón no me gana nadie y no podía retirarme sin intentarlo

 

 

VIERNES 17 – LLEGADA A SEVILLA

No conté nada a mi familia ni a mi novia, que hizo viaje express Zaragoza-Sevilla,  y que me acompañaron en mi aventura porque tenían más ilusión que yo por el viaje. Así que 2 días antes, con muchos analgésicos y unos nervios terribles nos plantamos en Sevilla. Llegamos al Pabellón de Exposiciones y Congresos (FIBES) para recoger mi dorsal 9281 y mi bolsa. Todo grandísimo en comparación con otras carreras. Buenos productos. Eso sí, eché en falta vino y queso manchego.

De ahí a la Cartuja para ver la zona de salida y la distancia al hotel. Comimos y a ver Sevilla por primera vez, era una buena forma de despejar la mente. Triana, Torre del Oro, Maestranza, Giralda, etc. Buena ración de hidratos, geles y masajes y a la cama.

SABADO 18 – DÍA DE NERVIOS

Dejamos la otra mitad de la visita para el sábado, así no cargaba las piernas de mucha andadura. Eso no evitó que estuviese menos nervioso. La cercanía, un solo día, hacía que estuviese como un flan. Visita a la Giralda, Sánchez-Pizjuán y Plaza de España.