Mar 22

EL RETO, MARATÓN, ALGO MÁS DE 42.195m por Santiago del Río (XXXIII ZURICH MARATÓN SEVILLA 19/02/2017)

EL RETO, MARATÓN, ALGO MÁS DE 42.195m (XXXIII ZURICH MARATÓN SEVILLA 19/02/2017)

 

Ésta va a ser mi primera crónica de una carrera, y no es una cualquiera, una experiencia única en la vida, mi primer maratón.

Un maratón no son sólo los 42.195 metros que la compone, detrás hay muchos kilómetros de entrenamiento, tiradas largas, probar geles, salidas con frío, con lluvia, pero todo te hace más fuerte y te allana el camino para lo que pueda llegar a ocurrir.

 

 

Por fin llega la última semana antes del día "D" (19/02/17), rara, únicamente con dos previas salidas, el lunes y el jueves, con el freno de mano echado, a ritmos inferiores al que suelo estar acostumbrado, no me quería quemar y así llegar descansado a la cita. Por la tarde acudí a una fisio, recomendada por nuestro compañero del club, Mariano, llamada Pilar, que me dejó como nuevo y listo, con un masaje de descarga de vital importancia antes del inicio de la cita.

 

 

VIERNES 17 LLEGADA A SEVILLA

El viernes por la mañana tocaba viajar y dirigirnos a Sevilla (con mi mujer María José)  y antes de instalarnos en el hotel nos pasamos por la feria del corredor a las 12 del mediodía para recoger el dorsal (2421) y la bolsa de corredor (magnífico cortavientos New Balance) en el Palacio de Exposiciones y Congresos (FIBES), donde ya se mascaba el ambiente previo a la carrera, y empezaba a tener ya ese gusanillo en el estómago.

Después de darle al cuerpo gasolina a base de carbohidratos y conocer parte de la ciudad, nos retiramos al hotel.

 

 

 

 

SÁBADO 18 MÁS CERCA DEL MOMENTO

Continuamos haciendo turismo por la ciudad, mi intención de querer llegar descansado no fue posible, entre el viernes y sábado nos recorrimos la ciudad palmo a palmo, entre el sol, la compañía, el entorno... y de forma inconsciente mi reloj sumaba más de 40 km recorridos paseando entre ambos días, y me entraron las dudas  y los miedos, puesto que acabaron apareciendo pequeñas molestias en la cadera. Por suerte fue algo pasajero, cenamos en un restaurante italiano y ya sí, tocaba descansar eran las 23:00, antes de ello, solicité al hotel un taxi para poder desplazarme sin sobresaltos a la salida de la carrera, al Estadio de la Cartuja, ya que se encontraba a unos 3,5 km de donde estábamos alojados, y no quería cargar más kilómetros a mis piernas.

 

DOMINGO 19 DÍA "D"

6 de la mañana, suena la alarma, totalmente descansado ya que había dormido del tirón, la adrenalina a tope, pero las previsiones daban lluvia, más dudas, no sabía qué ponerme, lo único que tenía claro era la camiseta del club y tras desayunar (siempre antes de cada carrera tostadas con miel y plátano), procedí a bajar a la recepción del hotel, me encontré con otro runner Alberto, venía de Barcelona, tenía varios maratones en su haber  y concertamos compartir el taxi, el cual no llegaba, había tal demanda que estaban los servicios colapsados, pasaba el tiempo, y teníamos que tomar decisiones, o íbamos andando o nos quedábamos sin poder llegar a tiempo a la salida, por suerte llegaba uno, pero no era el nuestro, y como deferencia y puesto que conocía tal situación límite la amable ocupante nos invitó a entrar en el taxi. Una vez dentro empezaron a caer las primeras y últimas gotas de lluvia, el tiempo nos daría una tregua durante la carrera.

 

Llegamos y previa parada en los urinarios habilitados al efecto, procedimos a ubicarnos en la salida, la organización me asignó el cajón sub 3h15 ya que tuvieron en cuenta la marca de la media maratón de Puertollano, pero me coloqué junto con Alberto en el de 3h30 sin problema alguno, quería ir acompañado y me estuvo tranquilizando durante todo el recorrido desde el guardarropa hasta la salida. Gran chiquete el catalán.

 

08:55 nervios, más nervios, sonaba la música con AC/DC de fondo, y comenzaba la cuenta atrás, llegaba ese momento que tanto tiempo estaba esperando y a la vez temiendo en el horizonte, los famosos 42.195m.

El 1er kilómetro nos lo tomamos de calentamiento, con tanto gentío era difícil progresar, por lo que decidimos ir tranquilos, no había ninguna prisa, quedaban casi 4 horas de carrera, o esa era mi primera intención acabarla en menos de 4 horas, pero mi meta particular debido a mi competitividad siempre estaba en bajar de 3h30.

Pasaban los kilómetros, llegamos al 5, dejamos atrás la Torre del Oro y Alberto me echaba el freno, ya que me aconsejaba, con buen criterio, no ir tan rápido que faltaba mucha carrera, hasta que en el punto kilométrico 7 me dio una palmada en la espalda y me dijo, "debes partir sólo, ve hacia delante" y decidí tirar, clavé los 10km en 50 minutos, pasaban los avituallamientos muy seguidos, los voluntarios no paraban de animar así como el público sevillano, de agradecer, durante toda la prueba, llega la hora de carrera y el momento de tomar el primer gel, siguen pasando los kilómetros como si nada y me siento bien, hasta que llega una llamada desde la vejiga, debía parar porque quedaba mucha carrera y avituallamientos por delante para hidratarme y no podría aguantar tanto sin orinar, busque el primer arbusto y  allí estuve, más de 1 minuto vaciando el depósito, el minuto más largo de mi vida, no acababa nunca, prosigo la marcha, km15 en 1h15 dejo atrás la Macarena y el calor llega echando la puerta abajo, pero eso no iba a ser un problema sigo a buen ritmo y llega el arco de la media maratón en 1h44m, ya tenía en el saco la mitad y estaba fuerte, en cambio había corredores que, parados, estirando o andando, la prueba les estaba ganando la batalla, apreté los dientes y aceleré el ritmo bajando cada km de 4:50, procedo a tomar mi segundo gel, hidratándome gracias a los innumerables avituallamientos, pasando por el Estadio Benito Villamarín, más allá del km 30 con un tiempo de 2h27 y con muchísima gente animando, te llega un subidón de emociones, no había recorrido nunca esa distancia en mi corta vida de runner, había traspasado una barrera mental y me encontraba bien, entero, sin señales de molestias ni cansancio, me adentro en la avenida de las Palmeras, una larga recta, infinita, donde el calor hacía ya estragos en numerosos corredores, en cambio yo seguía pletórico, más aún cruzando el parque de Maria Luisa y la Plaza de España por el km36 que es donde más gente se aglutinaba animando, es increíble la inyección de moral y fuerza que pueden darte, hasta que llega el punto kilométrico 38, es una montaña rusa de sensaciones ya que por la Alameda de Hércules y con infinidad de apoyo del público sevillano, no me cansaré de repetirlo, las piernas las noto que me empiezan a pesar, es un quiero y no puedo, es el momento más duro desde que se dio el pistoletazo de salida, y aquí no te queda otra alternativa que echar mano y acordarte de tus seres queridos, de mi mujer, que me está esperando en la llegada, de aquellos que te dieron consejos y confiaron en tí, que serías capaz de conseguirlo, en definitiva, una lucha interna entre tu mente y tu cuerpo.

Una vez pasado el puente de la Barqueta faltaban 2 kilómetros, son que los sufrí y los disfruté a la vez, con una media sonrisa en mi cara sabiendo que tenía la recompensa tocando con la punta de los dedos, veía el  Estadio de la Cartuja, y nada más entrar por el vomitorio del estadio antes de pisar el tartán de la pista y ver a mi mujer animándome como una loca, bendita locura, te crece un revoltijo de sensaciones, alegría, euforia, ilusión, es indescriptible, por mucho que se quiera plasmar con palabras, es imposible.

 

 

Una vez cruzar la meta en 3h27 y al recoger mi merecida medalla de finisher, y recibir las felicitaciones pertinentes, lo puedo decir, lo he conseguido, soy maratoniano.

 

 

 

 

 

LUNES 20 FEBRERO, EL DIA DESPUES

Llegan las temidas agujetas, que tienes hasta en las pestañas, pero es una pequeña china en el gran oasis que ha sido la culminación por todo el esfuerzo realizado.

Y desde éste artículo, os animo a aquellos que sois reticentes a dar el gran paso, (como lo era yo), a que lo hagáis, el premio de acabarla merece la pena.

 

Último apunte, para los amantes de los tiempos, os dejo la información detallada de la prueba a continuación.

AGRADECIMIENTOS

Antes de acabar quería hacer mención especial a las personas que me han otorgado el honor de hacer posible éste reto.

En primer lugar, a mi mujer, María José, por todo su apoyo, por lo que me aguanta al estar en éste "mundillo" que tanto nos gusta, y por creer en mí cuando antes de calzarme unas zapatillas de correr era una quimera.

Como no, de Carlos, mi mentor, que ha confiado en mí y en mis posibilidades más que incluso yo mismo, y además de los compañeros de éste gran club que gracias a sus consejos y experiencias me han ayudado a lograrlo, espero no dejarme a ninguno en el tintero:

Rodrigo, Agustín, Mariano, Micky, Enrique, Félix, Goyo, Jero, Jesús, María, Vicente, Fernando...

 

 

 

SANTIAGO DEL RIO RABADAN

Miembro del Club Maratoniano Quinto Aliento de Ciudad Real

2 comentarios

  1. Santiago, ¡muy buena crónica! Siempre he pensado que, con mejores condiciones, podrías hacer incluso mejor marca. Aunque como es lógico, siendo la primera, has hecho bien en ser prudente y acabar con buenas sensaciones. Y así haciendo muy buen tiempo, envidiable para ser la primera maratón y que seguro no olvidarás.
    ¡Y gracias por la mención en los agradecimientos!

  2. Enhorabuena Santi!!! Si ya terminar tú 1° maratón es un cumulo de sensaciones indescriptibles hacerlo en ese tiempo es alucinante, disfruta de ello, eres un campeón.

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